BITCOIN MIRA A LA VACUNA COVID-19 COMO SU PRÓXIMA POTENCIAL NARRATIVA ALCISTA

UNA VACUNA COVID-19 PARECE SER UNA MALA NOTICIA PARA BITCOIN HASTA QUE NO LO HAGA

La llegada de la nueva pandemia de coronavirus fue inicialmente peor para todos los mercados, incluyendo el de la criptografía. El tipo de cambio BTC/USD cayó más del 60 por ciento en sólo dos días de negociación en marzo de 2020, su descenso coincidió con un crash en todo el mercado financiero mundial.

Más tarde, los bancos centrales reaccionaron reduciendo sus tasas de préstamo de referencia, junto con programas que compraron deudas gubernamentales y corporativas sin parar. La relajación seudo-cuantitativa, seguida de la decisión de los gobiernos de gastar billones de dólares en sus planes de bienestar social, redujo el poder adquisitivo del dólar americano.

El declive del dólar y las deudas de rendimiento negativo impulsaron a los inversores a buscar beneficios en activos más escasos, lo que llevó a una recuperación masiva del mercado de Bitcoin. Entre marzo y ahora, la criptodivisa aumentó en más de un 350%, alcanzando los 19.000 dólares por primera vez desde diciembre de 2017.

Pero las perspectivas de recuperación económica mundial están mejorando. En las últimas dos semanas, tres empresas farmacéuticas han presentado sus respectivas vacunas, cada una de las cuales afirma tener al menos un 90% de eficacia contra COVID-19. La noticia hizo que el oro, el principal rival de Bitcoin, bajara dos semanas seguidas.

Sorprendentemente, Bitcoin no bajó más, ayudado por su creciente adopción entre las principales casas financieras (leer PayPal). El deseo del mercado de volver a probar los 20.000 dólares, el récord de Bitcoin hasta la fecha, mantuvo las apuestas alcistas especulativas más altas tanto en el bazar spot como en el de derivados.

LA VACUNA AFIRMA LA INFLACIÓN

Los últimos inversores de Bitcoin, incluyendo veteranos financieros como Paul Tudor Jones y Stan Druckenmiller, admiten que llevan mucho tiempo en la criptodivisa debido a su capacidad de proteger sus carteras de los peligros de la devaluación del dólar y la mayor inflación.

MicroStrategy, una empresa que cotiza en el Nasdaq y que reemplazó sus reservas de efectivo de 425 millones de dólares con Bitcoin, cree lo mismo.

Es porque una vacuna COVID-19 no promete revertir las políticas que hasta ahora han reprimido la demanda de Bitcoin. La curva de futuros de los fondos federales anticipa que la próxima subida de tasas aparecerá en 2023. Mientras tanto, el US Tips 10-Year Inflation Breakeven Rate muestra una continua tendencia alcista, sugiriendo que el mercado espera una mayor inflación.

En resumen, los daños sufridos por la economía durante el período de bloqueo tardarán más tiempo en sanar. Una vacuna sólo acelera la recuperación, pero también tiende a aumentar la inflación a medida que la gente regresa a sus vidas pre-pandémicas.

Por ejemplo, el índice de precios para los gastos de consumo personal, un barómetro que la Reserva Federal utiliza para medir los niveles de inflación, se situó en el 1,4 por ciento en octubre de 2020, justo por debajo del objetivo del 2 por ciento del banco central. Los economistas prevén que suba al 1,7% a finales de noviembre de 2020.

Mientras tanto, Ellen Zentner, la economista jefe de EE.UU. en Morgan Stanley, ve la inflación alcanzando el 2 por ciento a finales de 2022. Al mismo tiempo, Joel Prakken, economista jefe de IHS Markit, sugiere que los precios del petróleo aumentarán y el dólar se debilitará aún más en medio de la recuperación económica. También impulsará la inflación hacia arriba.

En definitiva, dichas previsiones ponen a Bitcoin en un espacio alcista en los años venideros. Una vacuna sólo desencadena la inflación, permitiendo que más instituciones/inversores cambien su efectivo por la criptodivisa.